jueves, 10 de junio de 2010

Maleta

Lleno su maleta de reproches, de dolor, de envídia, la cerró y ahora vaga por el mundo con el sabor amargo del desconcierto sin una mano que le alíviar el peso.

4 comentarios:

La cónica dijo...

reproches: el trabajo que da fabricarlos. recogerlos. guardarlos en una maleta en la memoria de la que siempre asoman pero nunca acaban de salir. en la que pesan. laten como un corazón que duerme lleno de metralla pero que nunca acaba de estallar. que sólo ahoga la columna vertebral, que dobla en cuatro partes los pulmones. atenazan.

lo mejor: disolverlos en café. desmembrarlos por piezas. desactivarlos. lo mejor: que abonen los jazmines. que los usen para fabricar bolardos de esos que no dejan aparcar en la ciudad. lo mejor: sobreescribir en las cicatrices donde nacen. plantar una cepa de merlot en el surco que dejaron. y si no se puede hacer nada bueno con ellos -casi nunca se puede- dejarlos caer con maleta y todo y nunca recordar dónde cayeron.

Gata dijo...

Pues espero q tenga un agujero pq esas maletas son como las de la vuelta de vacaciones q no hay Dios q las vacíe luego ;P
Un beso linda, cuanto time
Cuídate

txusman dijo...

en las maletas... lo justo.

un saludo.

MTeresa dijo...

Pues que deje la maleta olvidada
en algún andén desierto
y que se cargue a la espalda
la esperanza y el amor,
la alegría y la ilusión.
Es la mejor carga
para el camino.