domingo, 27 de junio de 2010

¿Lloras?.

El muro le impedía acercarse al consuelo que aquellas lágrimas solicitas pedían. Y presta, abrió la puerta, camino con pasos acelerados por el pasillo, y entró en la habitación que ahora estaba silenciosa y miró la cara, ahora serena, cuya única huella era dos pequeños ríos enegrecidos por el rimel.


- ¿Cómo estas?.

- Bien.

- ¿Llorás? ¿Por qué?.

- Nada, mi cuerpo necesitaba desalojar la tristeza que llevaba dentro.

- ¿Estar mejor?.

- Si, ahora me siento bien.

3 comentarios:

María dijo...

El llanto es un buen alivio de los pesares del día a día, aunque no solo. También se puede llorar cuando la felicidad nos desborda.

A little big kiss!

MTeresa dijo...

Pues si,
es bueno desfogar los sentimientos
que pueden agriarse
si se quedan dentro.
Palabras de esperanza
las tuyas, amiga

Verónica (peke) dijo...

A veces necesitamos descargar nervios y tension y lo mejor es llorar.

besotes de esta peke.

pd. te espero por mi rincon con tu taza de cafe, siempre que quieras...