miércoles, 22 de septiembre de 2010

Restos de un naufrágio.

Metió su cabeza en el bolso, respiró profundamente y descubrió pequeños trozos de su existencia ya olvidados

5 comentarios:

María dijo...

Es que en los bolsos caben tantas cosas...

Delgaducho dijo...

Por eso es mejor darle la vuelta de vez en cuando y sacudirlo.

Odiseo de Saturnalia dijo...

Buen remedio para la ansiedad que no pasa... aunque, ningún sitio es bueno para escondernos de nosotros mismos.

Joselu dijo...

Yo no tengo bolso, pero imagino que las mujeres tienen que poseer un mundo en él, que contiene pasados ya olvidados y que de pronto tornan al presente. Para mí sería algo así como las antiguas agendas. Cuando las revisas, algo se estremece dentro de ti.

MTeresa dijo...

Eso pasa
en los bolsos de las mujeres
hay de todo
pero de TODO TODO